La industria de las telecomunicaciones, que viene de sufrir “un frenazo” en el trayecto del 2019-2020 al registrar tasas de menos 0% de crecimiento según cifras preliminares del Banco Central, perfila ahora y para los próximos años un crecimiento progresivo. Se estima que el sector movilizará casi RD$36,000 millones entre este año 2021 y durante el 2022.

La reactivación se atribuye a importantes proyectos e iniciativas del Gobierno, del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) las prestadoras y potenciales inversionistas.

En tal sentido, se ha calculado que el Gobierno podrá recibir en el transcurso de este año 2021, de US$200 a US$300 millones (entre RD$11,600 y RD$17,400 millones) por la licitación pública internacional para arrendamiento del derecho de uso de las bandas de 700 MHz y 3300-3460 MHz, con lo cual se pretende reactivar el sector, impulsar la red 5G y los servicios públicos de telecomunicaciones a nivel nacional.

A la par de estas iniciativas, el Gobierno gestiona US$115 millones (un estimado de RD$6,670 millones) en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para destinarlos al Plan Nacional de Banda Ancha que facilitará la instalación de una red de fibra óptica troncal que se extenderá a todo el territorio nacional.

Todo esto implica inversión, mucha inversión. Estamos hablando de que en los próximos años se moverán muchos capitales en el sector y que, por ende, se espera una creciente movilización de recursos hacia la industria lo que, obviamente, sacará del letargo en que ha estado entrampado el sector, lográndose su repunte y expansión.

Cabe citar, asimismo, que cada empresa y/o inversionista que adquiera ancho de banda para operar en el país realizará sus propias inversiones para adquirir avanzados equipos, materiales, fibra óptica e insumos de telecomunicaciones y de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), a fin de elevar sus niveles de competitividad frente a las exigencias de un mercado que se proyecta en franca expansión.

“Hay muchos aspirantes a obtener porciones de esas bandas para operar en el país”, ha dicho Nelson Arroyo, presidente del regulador Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel). Ya “incluso uno de los proveedores locales hará su prueba de 5G”, y solo espera la disponibilidad de bandas del espectro.

“Todo fue un proceso”, apuntó Arroyo. “Tuvimos que limpiar la banda de los 700 MHz que estaba ocupada por (unos 13 canales) UHF”.

El Indotel acaba de anunciar la aprobación definitiva del “Plan bianual de proyectos de desarrollo para el período 2021-2022” que tendrá una inversión estimada en RD$150 millones de pesos. Esta inversión contempla entre otros componentes, por primera vez en la historia de la institución, el “subsidio a la demanda”, un hito en la prestación de los servicios de telecomunicaciones y TIC en el país. Estas inversiones, según se proyectan, darán lugar a una mayor expansión de las redes, infraestructuras, conectividad del internet y nuevas tecnologías.

Cero crecimiento de la industria

Por su lado, los indicadores estadísticos suministrados por las prestadoras de los servicios de telecomunicaciones al Banco Central señalan que el sector se estancó en menos 0% de su crecimiento.

Según estas cifras, las tasas de crecimiento de las telecomunicaciones fueron de cero por ciento durante el período enero-septiembre 2019-2020. Pero, igualmente, repuntó a finales de 2020 cuando registró “un crecimiento interanual de 2.3%, cónsono con los incrementos de 4.9% y 4.8% en los servicios móviles y de internet, respectivamente”.

La actividad – según precisa el informe preliminar del Banco Central- “desempeñó un rol fundamental durante la crisis del covid-19 al viabilizar las actividades de los sectores económicos, manteniendo las operaciones de la administración pública, facilitando la gestión de la red de salud, posibilitando la educación a distancia y manteniendo comunicada a la población dominicana”.

Destaca que la pandemia contribuyó, asimismo, a un mayor uso de las TIC en distintos sectores, incluyendo la salud y la educación, esto último con la utilización intensiva de herramientas tecnológicas para la enseñanza a distancia (internet, televisión, Whatsapp y radiofonía, entre otros).

En detalles, el valor agregado del sector registró un crecimiento negativo de -5.6% en 2019 y repuntó a 2.3% en 2020; el volumen de servicios móviles de -7.2% en 2019 creció a 4.9% en 2020; el stock promedio de líneas fijas decreció -1.1% en 2019 y -4.9% en 2020, mientras que el volumen de servicios de internet que se despreció a -8.6% en 2019, creció a 4.8% en 2020.

Los indicadores señalan que “al finalizar el mes de junio del 2020, el servicio de telefonía exhibía un total de 9,838,153 líneas, mostrando una caída de 0.57% comparadas con el mes de mayo de 2020, producido principalmente por la reducción de 48,827 líneas de telefonía móvil (-0.56%) y el decrecimiento de 0.63% de la telefonía fija”.

Igualmente, el servicio de difusión de televisión por suscripción alcanzó 773,238 cuentas en el mes de junio, mostrando un decrecimiento de 0.66%. En tanto, el servicio de acceso a internet creció en 0.78% en el mes de junio, alcanzando un total de 8,059,245 cuentas.

La participación de los servicios telefónicos en el mercado de las telecomunicaciones para el período analizado, es como sigue: La telefonía fija (tradicional y VoIP) representan un 11.85% (1,165,393) y las líneas móviles un 88.16% (8,673,017) del servicio de voz.

Los servicios del 2020 citados anteriormente, comparado con el mes de junio del año 2019, permite observar el siguiente comportamiento:

• La telefonía total experimentó una variación negativa de un 3.68%.
• La telefonía móvil decreció un 3.13%.
•La telefonía fija (tradicional y VoIP) se redujo en 7.56%
• El servicio de Televisión por suscripción mermó en un 3.89%
• El internet aumentó en 11.61%.

Los proyectos

En medio de este panorama es que, como ente regulador, el Indotel se compromete a realizar inversiones millonarias en un plan bianual que tiene el objetivo específico de “conectar a los no conectados”. La iniciativa contempla, por primera vez en la historia de la institución, establecer el “subsidio a la demanda”, un hito en el país en la prestación de los servicios de telecomunicaciones y Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC).

El proyecto tiene como objetivo principal “lograr que las personas de zonas rurales y semiurbanas en condiciones de vulnerabilidad y niveles significativos de pobreza utilicen y adopten el internet y las tecnologías digitales en gran parte de sus necesidades específicas para lograr su desarrollo humano”

El Plan Bianual, primero que ejecuta la institución en la actual gestión del presidente Luis Abinader, contempla cinco componentes y subcomponentes que incluyen, además del subsidio a la demanda, el acceso en infraestructura, la apropiación social y el desarrollo de habilidades en beneficio de pobladores de zonas aún no favorecidas con servicios de telecomunicaciones y TIC.

El plan de proyectos fue aprobado de manera definitiva mediante la resolución número 010-2021 que firmaron el presidente del consejo directivo, Nelson Arroyo, los consejeros Pavel Isa, miembro ex oficio en representación del Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo; Príamo Ramírez Ubiera, Darío Rosario Adames e Hilda Patricia Polanco, así como la directora ejecutiva y secretaria del órgano colegiado, Julissa Cruz Abreu.

Conectar a los no conectados

Preparado por la Dirección del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT) el plan está orientado, según su marco operativo, a contribuir al alto interés nacional de garantizar que todos los dominicanos y dominicanas, “tengan acceso a los servicios de banda ancha de calidad y dispongan de los dispositivos adecuados que les permita hacer un uso significativo de esta conectividad”.

Se espera igualmente que impacte a toda la población “sin distinción del lugar donde vivan y de sus condiciones socioeconómicas, pero especialmente orientado a aquellos que viven en las áreas de mayor vulnerabilidad y pobreza, con ninguna o baja conectividad.

Se trata de un proyecto integral que dotará a comunidades rurales no servidas o con bajos niveles de penetración de internet, que viven bajo línea de pobreza, del acceso y conectividad a la banda ancha de calidad, que contribuya a la reducción de la brecha digital de República Dominicana.

Parte “bajo las premisas de una conectividad significativa, que se refiere a un uso regular de internet, un dispositivo móvil apropiado, datos suficientes y una conexión con un ancho de banda mínimo de 10 Mbps, que haga posible que estas tecnologías tengan un impacto positivo en su calidad de vida”.

Además de aportar a la implementación de políticas públicas, tanto del lado de la oferta como de la demanda, para aumentar la disponibilidad, permitirá la adopción y el uso de servicios de banda ancha en la población de bajos ingresos de República Dominicana, explica el FDT del Indotel.

Contribuirá asimismo al cierre de la brecha digital y al empoderamiento de las comunidades y su población para que sean parte activa de su propio desarrollo, como del desarrollo nacional. Sostiene que la población será incorporada a los beneficios del Plan a través de:

-Conectar comunidades apartadas asegurando que no queden excluidas del desarrollo digital.

-Proporcionar un servicio de banda ancha que se adapte a las necesidades únicas de la comunidad y su población.

-Generar espacios de apropiación y empoderamiento de la población local en la sostenibilidad de la infraestructura digital desplegada y fomentar la participación comunitaria en dicha sostenibilidad.

-Fomentar el desarrollo de habilidades y de alfabetización digital en las tecnologías emergentes, en especial las capacidades comunitarias para el mantenimiento y operación de la infraestructura digital desplegada

-Propiciar que los hogares de las franjas más pobres, incluyendo los de las mujeres, madres solteras y cabezas de familia, tengan oportunidades a través del acceso y uso de la banda ancha para la educación, el trabajo y el mejoramiento de sus condiciones de vida y la de sus hijos e hijas.

Se destaca, además, que en el marco de los objetivos del Indotel de alcanzar el servicio universal de las telecomunicaciones, los recursos millonarios que se destinarán a este Plan deben ser orientados a proyectos en áreas rurales y urbanas de bajos ingresos o de interés social, de conformidad con la política del Estado, situación socioeconómica y el grado de desarrollo y cobertura de las telecomunicaciones/TIC en el país.

Telecom y TIC en hogares pobres: un lujo

En la resolución del Plan Bienal se establece indistintamente que “adquirir un dispositivo de acceso o pagar un servicio de conectividad constituye un lujo para las personas que viven en condiciones de pobreza”.

Precisa que “al año 2018, el país registraba en términos absolutos 2,100,000 hogares pobres, tomando como referencia el indicador multidimensional, obtenido a través del Índice de Calidad de Vida (ICV) usado por el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben).

Detalla también que en este nivel socioeconómico se manifiesta la brecha digital entre los hogares de los diferentes quintiles: Mientras el 83% del estrato más alto (quintil 5) tienen acceso a internet, en los hogares más pobres sólo el 3.7% y 10.4% tienen internet (quintil 1 y 2 respectivamente).

Igualmente, “el 73% de los hogares a nivel nacional no dispone de un computador de escritorio, portátil y/o tableta”; mientras que a nivel urbano este porcentaje representa el 70% de los hogares y a nivel rural sólo el 87%.

“Desagregados por tipo de dispositivo, -establece la resolución- sólo el 12% cuenta con tabletas, el 16% con computadora portátil, y el 9% con computadora de escritorio”. “Esta brecha de dispositivos se extrema en los hogares pobres de República Dominicana”.

Pobreza extrema, brecha extrema

En el Plan Bienal se resalta, además, que por las características socioeconómicas “la brecha es extrema, ya que mientras el 75% de los hogares del nivel alto tienen un dispositivo, en los niveles de pobreza extrema sólo el 4% dispone de un equipo para conectarse a internet y en el nivel pobre sólo el 11%”.

“Esta brecha se comprueba, a su vez, con los datos proporcionados por la base de datos del Siuben, que cubre el universo de hogares en condiciones de pobreza en el país. Al 2019, solo el 5.1% cuenta con una tableta y el 6.5% cuenta con una computadora de cualquier tipo”, subraya.

Refiere que según la Alianza por un internet Asequible (A4AI, 2019), casi la mitad de la población mundial aún sigue sin poder conectarse a internet, siendo el principal obstáculo el costo del acceso y de los dispositivos digitales, situación que también ha sido evidenciada en numerosos estudios publicados por organismos internacionales y locales en el país.

Altos costos

La asequibilidad «es un desafío para garantizar el acceso universal a las tecnologías digitales” y refiere que la Comisión sobre la Banda Ancha para el Desarrollo Sostenible, “establezca que para clasificar un servicio de internet como asequible, el costo de 1 Gb debe representar menos del 2% del ingreso per cápita mensual”.

“En la República Dominicana, los datos disponibles por la A4AI muestran que el indicador nacional refleja un índice de asequibilidad por debajo del 2% establecido por la Comisión de Banda Ancha con respecto a los demás países de la región”, indica.

Establece que no obstante, “cuando se desagrega este indicador por los niveles de ingresos de los grupos más pobres de la población, se evidencia que en los estratos pobres el costo del acceso a Internet supera el umbral del 2% establecido para considerar este servicio asequible”.

Advierte que “los altos costos del servicio de conectividad, como de los dispositivos digitales para el acceso al internet constituyen factores determinantes para que la población no pueda conectarse, situación que requiere de atención urgente”.

Sostiene que dentro de los principales obstáculos para acceder al Internet, la encuesta Enhogar 2015, evidencia el alto costo del servicio, con un 37.9%; no poseer una computadora, celular o tableta, con el 19.7% y la falta de conocimientos para usarlo, con un 24.2%.

La resolución especifica que República Dominicana goza de una situación favorable con relación a la cobertura de Internet móvil tanto de 3G como de 4G. El 99.46% de la población tenía cobertura de al menos una red 3G y el 95.38% de una red móvil LTE/WIMAX.

“Esto no significa –sin embargo-que todos los hogares dominicanos estén conectados a un internet de calidad y dispongan de los dispositivos para conectarse de forma significativa”.

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